Entre 3 y 6 meses de gastos, en cuenta remunerada o fondo monetario, y siempre antes de invertir. La pieza que sostiene todo lo demás, explicada paso a paso.
Antes de hablar de fondos indexados, de bolsa o de criptomonedas, hay una pieza que va primero. Siempre. Se llama fondo de emergencia, es la base de cualquier plan financiero serio y, paradójicamente, es la que más gente se salta.
Hoy respondemos las tres preguntas clave: cuánto, dónde y por qué va antes que invertir.
El fondo de emergencia es dinero apartado para imprevistos de verdad: te quedas sin trabajo, se rompe la caldera, una avería gorda del coche, un gasto médico inesperado. No es la hucha de las vacaciones ni el dinero "que ya invertiré cuando me decida". Es tu seguro de tranquilidad, y como todo seguro, su trabajo es estar ahí cuando las cosas vienen mal.
La referencia clásica son entre 3 y 6 meses de tus gastos esenciales. Ojo: de tus gastos, no de tus ingresos. Suma lo que necesitas para vivir un mes (vivienda, suministros, comida, transporte, seguros, deudas) y multiplica.
Un ejemplo ilustrativo: si tus gastos esenciales son 1.800 € al mes, tu fondo debería moverse entre 5.400 € y 10.800 €.
¿Tres meses o seis? Depende de tu estabilidad:
Si la cifra te abruma, empieza por un primer hito de 1.000 € y ve subiendo. Un colchón pequeño ya cambia tu relación con los imprevistos.
Las reglas del juego para este dinero son, por orden: disponibilidad, seguridad y, solo después, rentabilidad. Eso descarta la bolsa (puede caer justo cuando lo necesitas) y descarta también dejarlo en una cuenta al 0% perdiendo poder adquisitivo sin necesidad.
Las dos opciones razonables:
Un esquema práctico: un mes de gastos en la cuenta remunerada para emergencias inmediatas y el resto en un monetario. Y un truco psicológico que funciona: tenlo en una entidad distinta de la de tu día a día. Lo que no ves, no te lo gastas.
Esta es la parte que más cuesta aceptar cuando uno tiene ganas de empezar a invertir. El motivo es matemático y psicológico a la vez:
El fondo de emergencia no "rinde poco": rinde muchísimo. Su rentabilidad se mide en decisiones que no tomas en pánico y en intereses de deuda que nunca llegas a pagar.
Para esto ayuda mucho ver el conjunto: cuánto gastas de verdad cada mes, cuánto llevas acumulado y cuándo llegarás a tu objetivo. Es exactamente lo que puedes hacer con mPF, la app de planificación financiera de nuestro equipo: todas tus finanzas juntas, en un solo sitio. Pruébala en app.miplanificacionfinanciera.com.
Esto es educación financiera, no asesoramiento personalizado.
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