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Finanzas Personales

La inflación se enquista en el 3%: las partidas del presupuesto que tocan revisión

IPC de mayo en el 3,2%, subyacente en el 3,0% y el euríbor en su cuarto mes al alza. Repasamos las seis partidas del presupuesto que conviene revisar ya.

29 de May, 2026

El dato de mayo confirma lo que tu cesta de la compra ya sabía: la inflación se ha enquistado. El IPC de mayo de 2026 se sitúa en el 3,2%, y la subyacente (la que excluye energía y alimentos frescos) sube dos décimas hasta el 3,0%. Traducción: las subidas de precios ya no son cosa de la energía; se han extendido al resto de la economía. Y mientras tanto, el euríbor cierra mayo en el 2,804%, su cuarto mes consecutivo al alza.

Cuando la inflación deja de ser un pico y se convierte en meseta, la respuesta no es apretar los dientes: es revisar el presupuesto. Estas son las partidas que tocan repaso.

1. La hipoteca variable: la revisión que viene

Si tienes hipoteca variable, tu cuota se recalcula con el euríbor. Con el índice en el 2,804% y subiendo desde hace cuatro meses, las revisiones de los próximos meses vendrán al alza. Qué puedes hacer:

  • Calcula ya tu próxima cuota con el euríbor actual, para que no te pille por sorpresa.
  • Valora si te compensa amortizar parcialmente: con tipos al alza, reducir capital pendiente gana atractivo frente a tener el dinero parado.
  • Si vas justo, habla con tu banco antes de tener problemas, no después. Y si estás pensando en cambiar de hipoteca o contratar una, repasa los 5 aspectos clave al contratar una hipoteca.

2. Suministros: luz, gas y telecos

La inflación enquistada se cuela por los recibos. Es buen momento para:

  • Comparar tarifas de luz y gas. El mercado cambia constantemente y la fidelidad rara vez se premia; una llamada o un comparador pueden ahorrarte un pellizco mensual.
  • Auditar la factura de móvil y fibra. Revisa qué pagas y qué usas. Las operadoras suben precios "por mejoras del servicio" que quizá no necesitas.

3. Seguros: la subida silenciosa

Hogar, coche, salud: los seguros se renuevan solos y suben solos. Dos hábitos que funcionan:

  • Anota las fechas de renovación y pide alternativas un mes antes. La mejor oferta de tu aseguradora suele aparecer cuando dices que te vas.
  • Revisa coberturas duplicadas: es habitual pagar dos veces por lo mismo (asistencia en viaje en el seguro del coche y en la tarjeta, por ejemplo).

4. La cesta de la compra: donde el 3,2% se nota cada semana

Con la subyacente en el 3,0%, los alimentos y productos básicos suben de forma generalizada. No puedes controlar los precios, pero sí tu forma de comprar:

  • Planifica menús y compra con lista. Es el truco menos glamuroso y el que más funciona.
  • Compara precio por kilo/litro, no por envase: el "encogimiento" de formatos es inflación disfrazada.
  • Marca blanca en lo básico: en muchas categorías la diferencia de calidad es mínima y la de precio no.

5. Suscripciones y gastos hormiga

La inflación es el mejor pretexto del año para la auditoría de suscripciones: plataformas, apps, gimnasio que no pisas, prensa que no lees. Un ejemplo ilustrativo: tres suscripciones olvidadas de 12 € al mes son 432 € al año. En un contexto de cuota hipotecaria al alza, ese dinero tiene mejores destinos.

6. Tu ahorro: que no se lo coma la inflación

Con el IPC en el 3,2%, el dinero parado en cuenta pierde poder adquisitivo cada mes. No se trata de asumir riesgos que no van contigo, sino de no regalar rentabilidad:

  • El colchón de emergencia, en cuentas remuneradas o productos líquidos que paguen algo.
  • El dinero a medio plazo, en instrumentos conservadores que al menos acerquen su rentabilidad a la inflación.
  • El largo plazo, invertido según tu plan, porque a 10 años vista la cuenta corriente es la opción más cara.

El método: media hora y la foto completa

Revisar el presupuesto no es un castigo, es mantenimiento. Una propuesta concreta para este fin de semana:

  1. Saca los movimientos de los últimos 3 meses.
  2. Clasifica los gastos en las seis partidas de arriba.
  3. Elige las dos donde haya más margen y actúa solo sobre esas. Querer optimizarlo todo a la vez es la receta para no optimizar nada.

Para este ejercicio ayuda mucho ver todas tus finanzas juntas en un solo sitio: cuentas, recibos, hipoteca, ahorro e inversiones. Es justo lo que hace mPF, la app de planificación financiera de nuestro equipo. Con la foto completa delante, decidir dónde recortar y dónde no deja de ser un acto de fe.

Esto es educación financiera, no asesoramiento personalizado.

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