La subasta del 5 de mayo deja las Letras a 12 meses en el 2,635%, frente al 2,03% de enero. Te explicamos cómo comprarlas paso a paso y para quién tienen sentido.
El 5 de mayo de 2026 el Tesoro Público celebró una nueva subasta y dejó un titular que muchos ahorradores esperaban: las Letras a 12 meses se colocaron al 2,635%, frente al 2,03% que ofrecían en enero. En cuatro meses, la rentabilidad de uno de los productos de ahorro más seguros ha subido más de medio punto. Si tienes dinero parado en la cuenta corriente, esto te interesa.
Las Letras del Tesoro son deuda pública a corto plazo: le prestas dinero al Estado durante 3, 6, 9 o 12 meses y, al vencimiento, te lo devuelve con intereses. Su rentabilidad se mueve con los tipos de interés y con las expectativas de inflación. Y ahí está la clave: con el IPC rondando el 3% y el mercado anticipando subidas de tipos, el Tesoro tiene que pagar más para colocar su deuda.
El resultado es que un producto que en enero rentaba un 2,03% a 12 meses ahora paga un 2,635%. Para que te hagas una idea con números redondos: si inviertes 10.000 € a ese tipo, al cabo de un año recibirías unos 260 € brutos de intereses.
Una particularidad de las Letras es que se emiten al descuento. No compras 1.000 € y luego cobras intereses, sino que pagas hoy un poco menos de 1.000 € (por ejemplo, unos 974 € con la rentabilidad actual, cifra ilustrativa) y al vencimiento recibes los 1.000 € completos. La diferencia es tu ganancia.
Datos básicos que conviene tener claros:
Es la vía más barata. Entras en la web del Tesoro (tesoro.es), te identificas con certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve, eliges la Letra que quieres y el importe, y realizas el pago. No pagas comisiones de compra, aunque sí una pequeña comisión por la transferencia de los fondos al vencimiento.
La opción clásica: abres una cuenta directa de valores en una sucursal del Banco de España y desde ahí participas en las subastas. Es igual de segura, pero exige desplazarte y algo más de papeleo. Hoy en día, para la mayoría, la web es más cómoda.
También puedes comprarlas desde tu entidad de siempre. Es lo más cómodo si ya operas con ella, pero ojo a las comisiones: de compra, de custodia, de amortización... Pueden comerse una parte relevante de la rentabilidad. Pide siempre el detalle de costes antes de firmar. Y si vienes de buscar alternativas seguras, ya repasamos las Letras al 2,03% y otras opciones para el perfil conservador.
En cada subasta hay dos tipos de peticiones:
Como particular, marca siempre la petición no competitiva y olvídate: recibirás la rentabilidad media de la subasta, ese 2,635% de la última emisión a 12 meses.
Las Letras encajan muy bien para dinero que no vas a necesitar hasta el vencimiento pero que tampoco quieres arriesgar: el colchón para un coche que comprarás el año que viene, por ejemplo. No encajan para el fondo de emergencia (que debe estar disponible al instante) ni para objetivos a muy largo plazo, donde la inflación del 3% actual te recuerda que la renta fija a corto plazo apenas protege tu poder adquisitivo.
Un detalle más: aunque puedes vender las Letras antes del vencimiento en el mercado secundario, el precio fluctúa. Si los tipos siguen subiendo, venderías con pérdida. La regla práctica es sencilla: compra solo con dinero que puedas dejar quieto hasta el final.
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